sábado, 22 de diciembre de 2007

Luca Prodan


Si bien Luca Prodan nació en Italia y recorrió una buena parte del mundo, eligió Argentina para convertirse hace 20 años en uno de los tantos mitos de nuestro rock. Su adicción a la heroína y la imagen de un paisaje de Córdoba lo decidieron a venir a la casa de unos amigos. Su espíritu inquieto y la música que rondaba su cabeza lo llevaron a formar una de las bandas mas importante de la década de los 80, Sumo. Su extraño lenguaje, mezcla de italiano y español, no seria impedimento para expresar su rechazo a la sociedad "cheta" y su apego a los marginados, los desposeídos, los que quienes como el hicieron de las calles su hogar. Miles de anécdotas llenan el aire del underground porteño. Jamas pudo olvidar la heroína y si bien eligió la Argentina porque aquí era difícil y cara conseguirla, rápidamente se haría adicto al alcohol en especial la ginebra, de la que tomaba una o dos botellas por día. Solo tres discos oficiales muestran su arte, pero fueron suficientes para influir a toda una generación de artistas ávidos de un cambio de la escena local. Un tema, elegido por músicos destacados, es el reflejo de una poesía simple, urbana pero que describe como nadie al barrio porteño de El Abasto, lugar donde viviría largas noches en sus calles, sentado en las escaleras del subte o compartiendo una botella con quienes vivían como el, en la calle. Hace 20 años moría Luca George Prodan, a los 34 años para dar paso simplemente al mito, el Pelado o solo LUCA.

Mañana en el Abasto

Mañana de sol, bajo por el ascensor,

calle con árboles, chica pasa con temor.
No tengas miedo, no, me pelé por mi trabajo,
las lentes son para el sol y para la gente que me da asco.
No vayas a la escuela por que San Martín te espera,
estás todo el día sola y mirás mi campera.

Tomates podridos por las calles del Abasto,
podridos por el sol que quiebra las calles del Abasto.
Hombre sentado ahí, con su botella de Resero,
los bares tristes y vacíos ya, por la clausura del Abasto.

José Luis y su novia se besan por ahí en el Abasto,
yo paso y me saludan bajo la sombra del Abasto.

Parada Carlos Gardel, es la estación del Abasto,
Sergio trabaja en el bar en la estación del Abasto,
piensa siempre más y más, será por el aburrimiento.

Subte Línea B y yo me alejo más del cielo,
ahí escucho el tren, ahí escucho el tren,
estoy en el subsuelo, estoy en el subsuelo.

No hay comentarios: